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miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Cómo influyen papás y mamás en la alimentación de sus hijos/as?

            
Las investigaciones demuestran la importancia del papel que padres y madres podrían cumplir al transmitir a sus hijos/as sus hábitos alimentarios.

Los  hábitos alimenticios, gustos y preferencias hacia determinados alimentos, rechazos hacia otros o caprichos se transmiten de una manera inconsciente mediante comentarios o determinadas actitudes.  Por otro lado  los padres y madres  son los que deciden qué se compra para la casa y qué alimentos hay en la despensa. También son los que les dan la paga a los niños/as para que se compren chucherías o refrescos.

Además, hay que tener muy en cuenta otro aspecto, los comentarios negativos que a priori parecen inofensivos acerca de la imagen corporal también son absorbidos por los hijos/as pasivamente y a lo largo del tiempo.


Todo esto se va viendo reflejado en los hijos/as en su comportamiento o actitud hacia la alimentación. Enseñar la forma más sana de alimentarse requiere de paciencia, esfuerzo y dedicación, que en muchos casos comienza porque padres y madres aprendan conceptos básicos sobre alimentación y nutrición. Y, de esta manera, compren alimentos más sanos y nutritivos, y hagan los menús variados y equilibrados.

La formación de hábitos alimentarios saludables debe comenzar desde los primeros años porque los hábitos instalados tempranamente tienden a perdurar a lo largo de la vida.
Es muy importante contar con una alimentación variada y completa ya que ahí está la clave para una alimentación saludable. Ni un solo tipo de alimento, ni un solo grupo de alimentos puede ofrecer todos los nutrientes que el niño/a necesita para su crecimiento y desarrollo apropiados.
            

El entorno familiar no es la única influencia. Los medios de comunicación y el entorno social también suponen un obstáculo a la hora de establecer hábitos normales y saludables. Es difícil hacer que los niños coman determinados alimentos, sobre todo cuando están influenciados por el resto de niños de su entorno. En estos casos es bueno escuchar la opinión del niño y saber qué piensa.  

Claves para papás y mamás: qué debo tener en cuenta para conseguir una alimentación más saludable en casa: 
  • Tienes que ser su ejemplo. Es difícil que los padres/ madres consigan que sus hijos/as tomen los alimentos que ellos mismos no acostumbran a comer. Haz que te vean comer frutas y verduras, acompaña las comidas con agua evitando otro tipo de bebidas azucaradas, ...
  • No comas frente al televisor, y usa este momento para dialogar y compartir con tus hijos las experiencias del día a día. Durante este rato sin tele también tendrán más opción de observarte cómo comes de forma saludable.
  • Haz que los momentos de la comida sean relajados y tranquilos pero con orden. No les hagas masticar más rápido o comer con prisa. Tienen que aprender a saborear y a tener conciencia de cuando se sienten llenos o cuando tienen más hambre. La sobrealimentación por no obedecer a las sensación de saciedad es uno de los aspectos clave para el desarrollo de malos hábitos alimentarios, que pueden conducir a la obesidad.
  • No uses la comida como un premio o castigo, ya que le estarías dando demasiado valor. Esto podría conducir al niño a crear asociaciones erróneas con los alimentos e incluso a que más adelante se relacione con los alimentos de una manera poco natural. A menudo se tiende a consentir al niño o a la niña con el fin de evitar discusiones o situaciones difíciles, pero merece la pena establecer las reglas desde el principio. No se trata de mantener al niño o niña con una alimentación estricta, dale algún capricho de vez en cuando pero no lo relaciones con ningún premio.
  
 Ya verás que estás pautas son la clave para comenzar con una alimentación saludable. ¡Te animo a ponerlas en marcha!

viernes, 17 de octubre de 2014

CONOCE UN POCO MÁS SOBRE LA VIGOREXIA..

Es un trastorno psicológico que afecta mayoritariamente a hombre jóvenes (18-35 años) y que tiene como característica principal la obsesión de la persona por su estado físico. 
La falta de autoestima suele ser uno de los principales detonantes de esta alteración. Las personas que sufren este trastorno tienen una visión distorsionada de su cuerpo, viéndose débiles y "poca cosa"Para solucionar esto, hacen cambios importantes en su conducta alimentaria y hábitos de vida y deporte. No está mal hacer ejercicio y tener buenos hábitos alimenticios, de hecho es muy saludable. 
El problema surge cuando el objetivo de "parecer fuerte" se convierte en una obsesión y, para conseguir un físico perfecto, se utilizan recursos que, a corto plazo son eficaces, pero a que a medio y largo plazo pueden acarrear graves problemas de salud. Por ejemplo, comienzan a realizar una actividad física extrema y abandonan las relaciones sociales, entre otros para poder dedicar todo su tiempo a entrenar o a la preparación de sus comidas. 
Para conseguir aumentar su masa muscular, el ejercicio excesivo se acompaña de un consumo exagerado de proteínas y carbohidratos y de otras sustancias. Todo esto, a largo plazo, como hemos visto, termina afectando. 

Cuáles son los principales síntomas que muestra una persona con vigorexia:
-Baja autoestima.
-Tendencia a la automedicación.
-Siguen dietas altas en proteínas y carbohidratos y bajas en grasas, que suelen incluir otro tipo de productos.
-Padecen una distorsión de la imagen corporal, y suelen mirarse continuamente al espejo y verse débiles.
-Se pesan continuamente.
-Están obsesionados con el culto al cuerpo.
-Todos los días, dedican su tiempo libre a un entrenamiento exhaustivo.
-Se aíslan socialmente.
-Presentan un cuerpo desproporcionado.
Es común que, a medio-largo plazo, aparezcan distinto tipo de lesiones, problemas de acné, sexuales y cardíacos, lesiones hepáticas, retención de líquidos, cambios en la voz, en el carácter y trastornos metabólicos.
Por este motivo, es importante que estemos alerta a este tipo de trastornos y seamos conscientes de los riesgos que pueden entrañar. 



jueves, 2 de octubre de 2014

OBESIDAD INFANTO-JUVENIL: CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS E INTERVENCIÓN

     La obesidad parece ser el trastorno nutricional más frecuente en los países desarrollados durante la infancia y la adolescencia. Se ha visto que el cambio de hábitos, sobre todo en lo referente a la alimentación y al sedentarismo, puede ser una de las principales causas. El abandono del consumo de frutas, verduras, legumbres y pescado, en favor de la comida rápida, "chuches" y bollería y el cambio de las actividades físicas tradicionales por la televisión y los videojuegos tiene mucho que ver con este incremento.

Este trastorno no se asocia sólo con consecuencias de salud negativas a medio y largo plazo sino con una gran posibilidad de obesidad en la edad adulta y a diferentes psicopatologías. Por este motivo, es importante que padres y madres sean conscientes de la importancia de intervenir cuanto antes ya que las consecuencias negativas derivadas de la obesidad son significativas.
           
Por un lado, hay diversos estudios que muestran que la obesidad en la infancia se relaciona con altos factores de riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular, diabetes tipo II, hipertensión, colesterol, trastornos hepáticos,… Estas complicaciones de salud son muy serias para un niño porque ponen en peligro su desarrollo. Se sabe que no sólo la obesidad es peligrosa, el sobrepeso supone también una amenaza.
Por otro lado, las consecuencias psicológicas de la obesidad son graves y empiezan a una edad muy temprana. Los niños obesos suelen ser objeto de burlas y rechazo por parte de sus compañeros. Esta exclusión crea problemas psicológicos que se pueden extender hasta la vida adulta. Los niños con exceso de peso suelen tener más problemas de autoestima, depresión e integración que los niños con un peso adecuado. Algunos de los problemas psicológicos más comunes de los niños obesos son:   

Baja autoestima y percepción negativa de la imagen corporal: Cuando un niño tiene baja autoestima suele describirse en términos negativos y cree que no es tan bueno como el resto. En estas edades la aceptación del grupo es importante y si, sienten rechazo, puede mermarse su autoestima.
  Depresión: Para algunos niños, la tristeza y el aislamiento causados por el rechazo puede derivar en depresión.

   Atracones: Es probable que quieran reducir la ansiedad y la pérdida de control que sienten en sus relaciones sociales. Confundir ansiedad con hambre puede generar atracones innecesarios que producen, de forma momentánea y puntual, la relajación buscada. Una relajación falsa y que convierte la situación en un círculo vicioso.
     
     En definitiva, las consecuencias psicológicas de la obesidad son muy reales para la mayoría de los niños obesos, que necesitan la ayuda de los adultos y profesionales para superarlas. Si tu hijo tiene un problema de sobrepeso, empieza a cambiar hábitos y busca ayuda.

   El objetivo de los tratamientos es conseguir un peso adecuado a la talla y conservar posteriormente un peso dentro de los límites normales, junto a un crecimiento y desarrollo normales. Los niños no deben someterse a un plan alimenticio restringido en calorías, ya que esto limita su capacidad para obtener otros nutrientes (como calcio y fibras), que son importantes para su crecimiento y bienestar. Se sabe que los tratamientos médicos no son recomendables en niños. 

Actualmente, la intervención conductual basada en la familia se promueve como la intervención  más eficaz para la obesidad infantil, tanto a corto como a largo plazo. El éxito del tratamiento requiere participación y cooperación familiar, cambios en la alimentación y la actividad  física de la familia y adhesión a las habilidades conductuales por parte de los niños y las personas a cargo del cuidado. Para conseguir estos cambios conductuales habrá que tener en cuenta diferentes aspectos:
Reeducación nutricional con toda la familia, eligiendo regímenes de comidas variadas, apetecibles y adaptadas tanto al niño como a su familia,  No se deben utilizar alimentos como "premio”, los familiares de los niños deben seguir la misma alimentación y acompañarles en las actividades deportivas, entre otros.
Incremento de la actividad física: Es útil para mantener la pérdida de peso y es necesario que sea aceptado y forme parte de la vida diaria del niño.

Soporte psicológico: Habrá que trabajar aspectos emocionales que puedan estar interviniendo en todo el proceso.

Es fundamental que padres y madres sean conscientes de la importancia de generar unos hábitos saludables desde temprana edad para evitar problemas futuros y mantener dichos hábitos  en la edad adulta. El papel de la familia es primordial. 

lunes, 8 de septiembre de 2014

VUELTA AL COLE (1) : RECUPERAMOS RUTINAS

   Comienza septiembre y, como cada año, se inicia el curso escolar después de unas largas vacaciones. Esto supone un cambio importante para las familias. Además, en muchas ocasiones tiende a coincidir con el regreso de los padres al trabajo. Cualquier cambio tiende a producir estrés, esto no es malo, es necesario para que se produzca el reajuste y vuelva el equilibrio en cuanto a la recuperación de hábitos, horarios, ...


    ¿Cómo puedes hacer que la vuelta al cole sea lo más tranquila posible para tu familia?.
    
    Aquí te propongo un decálogo

  1. Habla con tus hijos/as de la vuelta al cole, pregunta por sus compañeros o por otros aspectos que puedan resultarles gratificantes.

  2. Evita hablar,  delante de ellos, de la pereza que da volver al trabajo.

  3.  No asocies la vuelta al cole a una amenaza o miedo ("este año va a ser muy duro, ya verás la cantidad de material que tienes que estudiar, tendrás a un profesor complicado, ponte las pilas, eh!")

4. Si abandonaste las rutinas durante el verano, vuelve a retomarlas. Por ejemplo comienza a acostarlos y a levantarlos un poco antes cada día para que se vayan adaptando progresivamente.

  

  5. Haz que te acompañen a comprar los libros o prepara con ellos el material escolar. Procura que sea una actividad agradable y divertida.

6. Escúchalos para saber cómo se sienten ante este nuevo reto, cuáles son sus miedos, etc.

7. Fomenta que finalicen las tareas académicas o de ocio iniciadas durante el verano. Así, fomentarás el cumplimiento de aquello que se ha empezado.

   8. No utilices el castigo o la riña para que terminen en unos días los cuadernillos que no han tocado durante todo el verano. 

   9. Para aportarles seguridad y tranquilidad confirma el día de inicio y la hora de entrada, las rutas de autobús, el tráfico previsto, etc. Si nosotros estamos estresados, ellos también lo estarán.

10. Acepta de forma comprensiva este periodo normal de adaptación. En unos días pasará. 

jueves, 4 de septiembre de 2014

SEPTIEMBRE: MES DE PROPÓSITOS


¿Qué un propósito? 
Es algo que nos importa lo suficiente como para esforzarnos en alcanzarlo. Para ello, buscamos una serie de herramientas o medios que nos ayuden a conseguirlo.


Aunque puedes plantearte propósitos en cualquier momento del año, enero y septiembre son los meses clásicos para hacerlo. Establecer metas nos hace sentir vivos y llenos de energía, nos ayuda a mantener la ilusión y a generar herramientas creativas con las que poder lograrlos. Sólo son ventajas, ¿te animas a plantearlos?
Tus propuestas no tienen porqué ser muy grandes o vanidosas, sino aquellas que entiendas que te van a hacer sentir mejor.
Recuerda que la autoestima aumenta cuando se comprueba que hay evolución y que se está consiguiendo lo propuesto.
Para que te resulte más fácil conseguirlo, ten en cuenta estas pautas.


1. Reflexiona tranquilamente acerca de los objetivos que quieres conseguir a partir de ahora y anótalos en un papel para tenerlos presentes.


2. Puedes proponerte tantos objetivos como desees, pero intenta que no sean demasiados, por lo menos que no se tengan que realizar todos a la vez. Es mejor plantearse menos y llevarlos a cabo que plantearse demasiados y no hacer ninguno.

3. Puedes pensar en objetivos de trabajo, familiares, de ocio, …

4. Una vez tengas claros tus objetivos, desglosa cada uno en tareas más pequeñas, serán como tus pequeños objetivos. La suma de cada uno de ellos te hará cumplir tu objetivo grande. Así te resultará más fácil hacerlo.

5. Define los objetivos de forma específica. En lugar de "hacer más deporte", escribe "ir al gimnasio 3 días a la semana". De esta manera te resultará más sencillo apreciar si lo consigues o te hace falta poner un poco más de empeño.

6. Valora qué necesitas para poder ponerlos en práctica. Si no lo tienes, hazlo!!. Si continuamos con el ejemplo del punto anterior, tendrás que apuntarte primero al gimnasio para empezar a poder ir, ¿no?

7. Anótalo todo en papel: objetivo grande, tareas pequeñas y qué necesitas para poder empezar. Lo que se escribe, permanece. Así no se te olvidará y lo tendrás presente en cualquier momento.

8. Es importante que te resulte muy motivador poder conseguir dichos objetivos. No lo tomes como algo negativo, ni estresante. Piensa que vas a intentar conseguir algo que quieres y que lo puedes hacer poco a poco.

9. Puedes hacer un registro y puntuar con cruces cada vez que vas consiguiendo esas pequeñas metas.

10. En este caso, ir consiguiendo esos objetivos es ya de por sí motivador. Pero si necesitas más recompensa, puedes otorgarte algún premio o regalito con "x" cruces que consigas. 


¡ánimo, puedes hacerlo!

miércoles, 14 de mayo de 2014

¿TUS EMOCIONES TE ALIMENTAN?

A continuación se van a exponer una serie de situaciones, te invito a que las leas tranquilamente. Una vez las hayas leído, valora en qué medida te suceden o te han sucedido.
o  Has terminado de comer, te has tomado un plato completo y abundante y, a los 10 minutos, te entran unas ganas irrefrenables de comer algo más, generalmente dulce.
o  Te descubres como un/a autómata buscando, desesperadamente, chocolate por la casa, en cada uno de los armarios, en la despensa, ...
o  Estás en el sofá, descansando y no dejas de pensar en la bolsa de patatas fritas que tienes en la cocina. No te puedes concentrar en otra cosa, sólo tienes en tu cabeza un puñado de patatas fritas que no dejan de darte vueltas. Una y otra vez, tú te dices que no debes comerlas pero no puedes evitar ir a buscarlas.  Encima, si terminas comiéndotelas, te sientes culpable.
o  Te ha ocurrido algo estresante o triste en el trabajo, con tu pareja o tus amigos/as, llegas a casa y lo único que deseas es tomar algo dulce o cualquier otro tipo de comida "rica". No tienes hambre, sólo es deseo y buscas comida de forma compulsiva, ...
o  Te das un atracón mezclando distintos tipos de comida, sin pensar en las consecuencias y en lo que estás comiendo. No eliges, sólo comes.
o  Se te cierra el estómago cuando tienes alguna preocupación y te alimentas con muy poco durante un día entero.
            
Si te ves reflejado/a en alguna de estas situaciones o tienes algún familiar en el que ves estas situaciones de forma frecuente, probablemente te interese seguir leyendo este artículo.

Hay muchas personas que se pasan la vida entre dietas y prohibiciones, pensando que tienen un problema con la alimentación, cuando su verdadero problema lo tienen con sus emociones. Las situaciones que se han mencionado y otras similares son señales que pueden estar indicando una gestión incorrecta de las emociones,  no es hambre.

¿A qué llamamos alimentación emocional? Como indica su nombre, la alimentación emocional es "comer atendiendo a cómo se encuentran mis emociones". Es comer para consolarse, por estrés,  aburrimiento, soledad,  frustración, felicidad o como respuesta a otras emociones en lugar de comer para nutrirse o porque realmente se siente hambre. Cuando no sabemos canalizar bien nuestras emociones, intentamos mejorar nuestro estado emocional, en este caso con alimentos. La alimentación emocional ocurre cuando no sabemos diferenciar entre el hambre y las emociones. Es fundamental que el momento de la comida nos provoque bienestar, pero esa sensación no debe confundirse con una herramienta para calmar todas las emociones.

¿En qué se diferencia la alimentación emocional y el hambre?
En general, la alimentación emocional llega rápidamente, sin aviso. Suele desencadenarla un hecho concreto o un cambio de humor, se sacia normalmente con un alimento específico, poco saludable. Por el contrario, el hambre se acumula lentamente, es el resultado de tener el estómago vacío y puede satisfacerse con una gran variedad de alimentos. 
A lo largo de nuestra vida vamos haciendo muchas asociaciones entre las emociones y la comida. En las películas se ha asociado frecuentemente el malestar con la ingesta de comida calórica. Hemos visto mil veces a un protagonista (generalmente mujer) que  ante el desamor, se toma una tarrina de un kilo de helado con el objetivo de llevar un poco mejor ese malestar y desahogarse.
Es fácil también ver como padres, madres, abuelos/as recompensan el buen comportamiento de los niños con chucherías, helados o dulces. Así,  el valor simbólico de esta comida poco saludable se vuelve mayor.   
Una alimentación emocional es poco saludable porque...
  •     Provoca que se consuman más calorías de la cuenta y, a largo plazo, aparezca sobrepeso u obesidad.
  •     Puede generar sentimiento de culpa al no ser capaz de frenar esos impulsos, unos impulsos que están haciendo daño a tu cuerpo.
  •     Hace que al confundir las emociones con hambre, comas pero no soluciones realmente el problema emocional de base porque no eres consciente de lo que te pasa.
  •     Puede hacer que te sientas mejor durante un breve período de tiempo, pero no resuelva ningún problema.
Es importante acudir a un profesional cuando comer a escondidas, comer más cantidad cuando estás triste o sentirte culpable se convierte en algo habitual en tu vida. Aprenderás a canalizar tus emociones. 

martes, 1 de abril de 2014

BUSCANDO OTROS EFECTOS POSITIVOS DEL EJERCICIO FÍSICO...



¿Prácticas ejercicio de forma frecuente? 
El ejercicio físico tiene muchos beneficios. Los más conocidos y los que, seguramente, se vendrían de forma instantánea a nuestra cabeza serían: gasto de calorías, mejora de los niveles de energía y mantenimiento de un cuerpo bonito y saludable. Pues bien, estos son unos beneficios estupendos pero el ejercicio físico tiene muchos más aspectos positivos relacionados no sólo con la salud física, sino también mental. 

La actividad física regular puede ayudar a prevenir y a controlar distintas enfermedades físicas y problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad. 

Normalmente, los adultos físicamente activos tienen una elevada autoestima que se puede percibir en un incremento de la confianza y auto-control. La realización de ejercicio puede eliminar la ansiedad, la tensión y el estrés, mejorar el estado de ánimo y reducir las reacciones físicas y psicológicas frente al estrés. Además, cuando sentimos o gestionamos mejor el estrés, nuestro sistema inmune está más protegido. Recuerda que el estrés produce una depresión del sistema inmunológico.

La actividad física puede ser muy simple de incorporar en nuestras vidas, por ejemplo subiendo las escaleras en lugar de coger el ascensor, subirte al autobús una parada más adelante, o realizar una caminata después de comer en lugar de echar una siesta. Empieza por ahí y ve incrementando la intensidad y frecuencia. Es muy importante que te asesores por profesionales. 

Así que ya sabes, únete al ejercicio físico de forma activa, mejorará tu salud física y emocional!

martes, 18 de marzo de 2014

FORTALECIENDO MI AUTOESTIMA... PARTE 2

  • Dedica cada día un tiempo para ti, para hacer algo que te guste, que te motive, que te llene...  Hazlo sólo por ti y para ti.
  • Habla contigo de forma positiva. No te machaques diciéndote que no vales o que no puedes. Cambia el chip.
  • Aprende a hablar con seguridad, cuando des tus opiniones, mira a los ojos del otro. Tus opiniones son tan valiosas como las de los demás.
  • Compórtate como si fueras una persona con confianza y autoestima. Terminarás sintiéndolo y expresándolo de forma automática.
  • Disfruta de tus pequeños logros. Si sólo estás esperando a que lleguen los grandes logros para elogiarte, tendrás  menos oportunidad de refuerzo ya que estos, ocurren menos a menudo. Piensa que cada pequeño pasito, te lleva a la meta.
  • Trata de evitar la muleta del “yo soy” como una excusa para no intentar cambios positivos. Desde ya, puedes hacerlo. No somos estáticos, estamos creciendo y en movimiento.
  • Aprende a perdonarte. ¿Por qué eres tan poco permisivo contigo mismo?


miércoles, 5 de marzo de 2014

FORTALECIENDO MI AUTOESTIMA...Parte 1

PUEDES, CLARO QUE PUEDES
  • Digas lo que digas, hagas lo que hagas, pienses lo que pienses, siempre habrá alguien que no esté de acuerdo contigo. Así que, actúa lo mejor que puedas según tu juicio y tus valores.Te ayudará a enfrentar de forma más positiva las críticas.
  • Evita las comparaciones poco realistas con otras personas. Todos tenemos debilidades y talentos particulares. 
  • Deja de imaginar los errores y fracasos del pasado. Si lo haces, quédate sólo con aquello que te ayuda a aprender, no con lo que te machaca. 
  • Revive en tu imaginación circunstancias pasadas de éxito y siente todo aquello que te produjeron. Repite todo aquello que te vino bien para lograrlo. 
  • Trata de no ponerte obstáculos. No te quedes con la frase del "yo no puedo"
  • Mírate al espejo y sonríe. La sonrisa está asociada a pensamientos positivos, créalos.  No esperes a que vengan solos.

jueves, 16 de enero de 2014

¿Estás cumpliendo tus propósitos del 2014?


Estamos a mitad de mes. Me gustaría que te preguntaras ¿Estoy poniendo en marcha recursos para conseguir los propósitos que programé el 1 de enero? 

         -Si la respuesta es sí, ¡enhorabuena! Sigue trabajando como hasta ahora y ve tachando los objetivos de la lista. Así, puedes ir planteando otros. No se trata de agobiarse. Se trata de ir estableciendo poco a poco medios para conseguir  lo que deseas y lo que entiendes que te va a ayudar a tener una vida más saludable, a realizarte, a sentirte más feliz,... No tienes que esperar al próximo enero para plantear nuevos objetivos o los mismos más complejos, puedes hacerlo cuando quieras, desde ya. Elogia tu buen hacer, tu esfuerzo, eso es muy importante. Generar hábitos no es fácil, cumplir objetivos tampoco y tú lo estás haciendo. ¡Sigue así!

         -Si la respuesta es no, ¡no te preocupes!. Aún estás a tiempo. Puedes luchar por tus propósitos desde ya, no hace falta que sea 1 de enero pero... no lo retrases más. A veces, somos muy buenos poniendo excusas para retrasar aquello que nos cuesta trabajo o esfuerzo.  Recuerda que mañana no tiene porqué ser más fácil. Cuando antes, mejor. Todo lo que consigas, será positivo para ti, no lo olvides.  Si necesitas ayuda, puedes leer el artículo anterior en el que se anotan algunas pautas interesantes para llevar todo esto a cabo. Si necesitas aún más ayuda, consúltanos. A veces, un empujón de motivación o el aprendizaje de algunas herramientas te pueden garantizar el éxito.



Mucho ánimo, ¡tú puedes conseguirlo!



martes, 31 de diciembre de 2013

¿QUÉ OBJETIVOS TE PROPONES PARA EL 2014?


¿Qué es un objetivo? Es una meta o finalidad a cumplir para la que disponemos unos medios determinados, algo que nos importa lo suficiente como para esforzarnos en alcanzarlo. 



Proponerse objetivos al inicio de cada año es un clásico. Seguramente lo hayas hecho más de una, dos, tres, cuatro,... veces. Hacerlo es muy positivo, sin embargo no tenemos porqué relegarlo únicamente a esta época del año. 


Proponerse objetivos y poner nuestros recursos en marcha para intentar conseguirlos es muy importante y se puede hacer en cualquier momento del año. No tienes porqué esperar al 1 de enero.


De  todas formas, ya que quedan pocas horas para finalizar el 2013, puedes aprovechar este cambio en el calendario para ponerlo en práctica. ¿Te apuntas?

Haz que resulte más fácil y práctico. Aquí te presento unos pasos que puedes seguir. Empezamos...
  1. Reflexiona tranquilamente acerca de los objetivos que quieres conseguir para el 2014. Recuerda que puedes proponerte tantos objetivos como desees, pero intenta que no sean demasiados, por lo menos que no se tengan que realizar todos a la vez. Es mejor plantearse menos y llevarlos a cabo que plantearse demasiados y no hacer ninguno.
  2. Los objetivos muy grandes puedes desglosarlos en otros más pequeños. Por ejemplo: "Obtener el carné de conducir" se puede desglosar en:
    1. Acudir todos los días a las clases prácticas.
    2. Estudiar cada día al menos 1 hora el examen teórico.
    3. ...
  3. Define los objetivos de forma específica. En lugar de "hacer más deporte", escribe  "ir a clases de aerobic 2 días a la semana". De esta manera te resultará más fácil apreciar si lo consigues o te hace falta poner un poco más de empeño. 
  4. Anótalos en papel. Lo que se escribe, permanece. Así no se te olvidarán y los tendrás presentes en cualquier momento.
  5. Valora cómo los vas a poner en marcha y qué necesitas para ello. 
  6. Es importante que te resulte muy motivador poder conseguir dichos objetivos. No lo tomes como algo negativo, ni estresante. Piensa que vas a intentar conseguir algo que quieres y que lo puedes hacer poco a poco. 
  7. Puedes hacer un registro y puntuar con cruces cada vez que vas consiguiendo esas pequeñas metas.
  8. En este caso, ir consiguiendo esos objetivos es ya de por sí motivador. Pero si necesitas más recompensa, puedes otorgarte algún premio o regalito con "x" cruces que consigas. 
  9. Ánimo, seguro que lo consigues!! 

domingo, 15 de diciembre de 2013

XVIII DÍA NACIONAL DE LA PERSONA OBESA

El pasado 13 de diciembre se celebró el XVIII Día Nacional de la Persona Obesa.
El tema de este año es Dile No al "Obestrés".

Desde NutrEm trabajamos la reducción de peso controlando la ansiedad y el estrés, porque consideramos que es la mejor forma de combatir la obesidad y el sobrepeso, ahora nos da la razón la SEEDO y la SEEN.

Os dejamos la información que ha preparado la SEEN (Sociedad española de Endocrinología y Nutrición).




jueves, 28 de noviembre de 2013

Ansiedad ¿amiga o enemiga?

   
Como ya pudimos ver en el artículo anterior, el estrés genera una serie de reacciones emocionales tales como la ira, la apatía, la ansiedad, la depresión o la  desesperanza, entre otras. Cada persona tendrá una emoción u otra dependiendo de sus características personales y también de las circunstancias, contexto y momento en el que se encuentre. Incluso puede sentir varias a la vez o en el mismo día. 

Hoy,  vamos a hablar de una de esas reacciones emocionales, la ansiedad. Una palabra muy conocida y también, "temida por todos". Seguramente tenga más connotaciones negativas de las que se merece, veamos por qué. 

Desde las cavernas, cada vez que hay un peligro, la ansiedad aparece en el ser humano. Esa aparición es innata y tiene como misión la supervivencia. Cuando nos encontramos en peligro el circuito de la ansiedad se dispara haciendo que reaccionemos de forma eficaz para sobrevivir. De este modo, podemos valorar que la ansiedad es útil y prepara a nuestro organismo para la acción,  bien para luchar o bien para huir. 

En la especie humana, el grado de desarrollo alcanzado por el mecanismo de supervivencia de la ansiedad es realmente espectacular. Sin embargo, también puede ocurrir que la ansiedad nos traicione. Eso ocurre en dos tipos de circunstancias: 
1) cuando la ansiedad aparece ante situaciones totalmente inocuas, que no suponen ningún tipo de amenaza o, por lo menos dicha amenaza es escasa.
2) cuando la ansiedad es tan desproporcionada que nos impide ejecutar bien la tarea.  

Si cualquiera de estos dos puntos te resultan muy familiares, sería recomendable que comenzases a trabajar sobre ello...OBJETIVO: que la ansiedad no se convierta en una enemiga y te siga haciendo daño.

Recuerda que no se trata de eliminar la ansiedad, no se puede y, además, podría ser perjudicial para nuestra salud. Se trata de reducir su frecuencia e intensidad y saber gestionarla cuando sea necesario.  

Tú decides si quieres que sea tu amiga o enemiga...